miércoles, 9 de septiembre de 2026

Alteración de las estructuras de un árbol.

 

    


Localización plaza de acceso a la Iglesia de la Canóniga de Vilabertran 

Análisis Gemini IA. 

La estructura de la imagen corresponde a un hongo xilófago y parásito (políporo) que crece sobre la base del tronco y las raíces principales del árbol, y no a un tumor vegetativo o agalla vegetal (agrobacterium o lupias).

1. Identificación y morfología

  • Cuerpo fructífero (carpóforo): Se trata del basidiocarpo de un hongo del orden Polyporales, muy probablemente perteneciente al género Ganoderma (como Ganoderma australe o Ganoderma adspersum) o bien un ejemplar maduro/degradado de Inonotus / Phellinus.

  • Superficie superior (píleo): Muestra un aspecto leñoso, irregular, abultado y de coloración marrón ocre a parduzca, con el margen perimetral más claro o blanco cuando está en fase de crecimiento activo.

  • Textura y corteza: Desarrolla una cutícula mate o lacada bastante dura y suberosa (de consistencia parecida al corcho o a la madera), que resiste la intemperie durante meses.

2. Diferenciación con tumor o malformación (burl / agalla)

  • Límite de separación: A diferencia de una malformación o bulto de madera (donde la propia corteza del árbol se deforma de forma continua), esta estructura emerge directamente desde una oquedad o herida en la base del tronco, teniendo una textura y densidad completamente distintas a la del tejido vascular del árbol (Platanus x hispanica o plátano de sombra por la corteza visible).

  • Ausencia de continuidad epidérmica: La corteza del árbol rodea la cavidad pero no cubre el hongo.

3. Impacto en la salud del árbol

  • Pudrición blanca/parda de raíz y cuello: Estos hongos colonizan la madera del duramen y del sistema radicular a través de heridas previas o cortes de poda.

  • Riesgo de caídas: Degradan la lignina y la celulosa del árbol, comprometiendo gravemente la estabilidad mecánica y el anclaje del ejemplar a largo plazo, por lo que su presencia suele ser un indicador claro de pudrición interna en la base radicular.

sábado, 5 de septiembre de 2026

Pared lateral de Iglesia de Navata.

 





Interpretación: Gemini IA. 

El muro lateral exhibe un testimonio claro de espolio y reutilización de piedra (spolia) procedente de la antigua muralla defensiva medieval de Navata.

1. Contexto histórico del reaprovechamiento (Panel informativo)

  • Decadencia del recinto fortificado (s. XVII): Como documenta el panel municipal, en la primera mitad del siglo XVII la muralla medieval perdió su utilidad militar. En 1632 se decidió erigir la nueva iglesia parroquial de San Pere sobre el foso (vall) y el sector levante de la fortificación, derribando el lienzo defensivo adyacente para emplear su piedra como material de obra.

  • Destrucción definitiva (1707): Durante la Guerra de Sucesión se remató el derribo de los tramos restantes que quedaban en pie.

2. Marcas de cantería y grafitos epigráficos en los sillares

Los bloques reutilizados insertados en el paramento exterior conservan marcas de cantero e inscripciones fragmentarias de diversa tipología e interpretación:

  • Sillar tallado con reserva y motivos tallados (Foto 1 y 4): Sillar de arenisca que presenta una cartela o banda rebajada en su mitad inferior con trazos geométricos lineales Incisos, junto a letras incisas en la parte superior (...S D...), posiblemente correspondientes a epigrafía funeraria o conmemorativa reaprovechada fuera de su posición original.

  • Inscripciones y nexos incisos (Foto 3): Bloque de piedra con letras incisas de trazo profundo donde destaca la combinación B P (o bien B R), coronada por restos de una línea superior de texto erosionada (...C L V A...). Podría tratarse de marcas de propiedad, iniciales de canteros o fragmentos de lápidas antiguas despiezadas.

  • Marcas de trabajo y alineación: La disposición desordenada de los grabados —orientados en posiciones aleatorias y sin continuidad compositiva— confirma que los canteros del siglo XVII trataron estos bloques exclusivamente como materia prima estructural, sin atender al significado de los relieves preexistentes.

Iglesia de Santa María de Navata.

 





Interpretación: Gemini IA. 


El frontis de la iglesia parroquial de San Pedro de Navata (o Novata) presenta una portada retablo barroca de claro aire clasicista, insertada en una fachada monumental de sillería reconstruida en la Edad Moderna.

1. Análisis formal de la portada retablo

  • Estructura adintelada: El vano de acceso se resuelve mediante un dintel plano flanqueado por pilastras cajeadas de orden dórico o toscano sobre plintos elevados.

  • Frontón partido y volutas: Sobre el entablamento superior se dispone un frontón curvo partido con alerones en voluta, coronado por acroteras o esférulas de piedra sobre pedestales.

  • Hornacina superior: El cuerpo superior alberga una hornacina de arco de medio punto rematada en concha o venera. En su interior se sitúa la imagen exenta del santo titular (San Pedro) sosteniendo sus atributos.

  • Remate en edículo: La hornacina se flanquea por pequeñas pilastras decorativas con un diminuto frontón curvo y remates esféricos superior e inferiores.

2. Elementos de la fachada y el campanario

  • Óculo superior: Alineado con el eje vertical de la portada se abre un óculo circular de buena fábrica con doble moldura cóncava para permitir la iluminación del coro o la nave central.

  • Aparato murario (Sillería): El lienzo principal está construido mediante un aparejo de piedra calcárea y arenisca bien cortada en opus quadratum, dispuesto en hiladas regulares.

  • Campanario octogonal (Fotos 2 y 3): La torre del campanario, integrada en la esquina norte del templo, presenta un cuerpo superior octogonal rematado por una balaustrada con gárgolas esculpidas en los vértices para el desagüe.

3. Cronología y filiación estilística

La portada pertenece al barroco clasicista del siglo XVII o comienzos del XVIII, muy característico de las reformas llevadas a cabo en la comarca del Alt Empordà tras los periodos de expansión demográfica de la época moderna, donde se sustituyeron o reestructuraron las antiguas fachadas románicas por portadas de lenguaje renacentista tardío o clasicista.