Los huecos alineados visiblemente distribuidos a lo largo del alzado de la muralla corresponden a mechinales (también conocidos como agujeros de mechinal o putlog holes en inglés).
Interpretación y Función Arquitectónica
Soporte para los andamios de construcción:
Durante el proceso de edificación (o posteriores reparaciones y ampliaciones) de la muralla, los canteros y albañiles introducían vigas transversales de madera dentro de estos huecos en la mampostería. Sobre estas vigas se colocaban los tableros que formaban las plataformas del andamiaje sobre las cuales trabajaban los obreros a medida que el muro ganaba altura.
Alineación regular por tongadas:
La alineación horizontal recta de los huecos señala el nivel o hilada específica hasta donde había llegado la construcción en una fase determinada. Al completar ese tramo vertical, se insertaba una nueva hilada de vigas para elevar el nivel del andamio.
Permanencia de las aberturas:
Una vez terminada la muralla, los maderos del andamio solían retirarse o retirarse al rás cortando las vigas. A menudo los agujeros se dejaban abiertos intencionadamente para reutilizarlos de forma sencilla en futuras intervenciones de mantenimiento, reparación o reforzamiento de la estructura defensiva.
Drenaje suplementario:
En algunos tramos de muros de contención o murallas gruesas, estos huecos también facilitaban la evacuación de la humedad o del agua infiltrada en el trasdós (el interior) del muro, reduciendo así la presión hidrostática acumulada.
(Església de Sant Esteve de Bordils), un extraordinario ejemplo de arquitectura religiosa tardogótica con elementos de fortificación en la comarca del Gironès.
La estructura defensiva y los característicos arcos superiores que se aprecian en la fachada principal y en el ábside responden a varios recursos arquitectónicos militares adaptados al templo:
1. Las garitas o torres de vigilancia de la fachada
Torrecillas angulares: En la fachada occidental destacan dos torres cilíndricas laterales rematadas en chapiteles cónicos que flanquean el coronamiento del muro.
Función militar y disuasoria: Aunque formalmente enmarcan la fachada, imitan la estructura de las torres de los castillos medievales, permitiendo el control visual del entorno y albergando elementos defensivos en altura.
2. La galería de arcos superiores (Falsa galería defensiva / Matacán corrido)
Los arquillos ciegos o de descarga: Justo bajo la línea de tejado, tanto en la fachada como en el ábside poligonal, se observa una serie de arcos de medio punto formando una galería continua.
Propósito defensivo: Esta estructura funciona como un matacán corrido o un parapeto volado defensivo (en ocasiones adaptado como galería de troneras o con funciones de vigilancia). Permitia a los defensores circular por la parte alta del templo y lanzar proyectiles o piedras verticalmente (a través de posibles aberturas en el suelo o huecos entre arcos) contra cualquier atacante que intentara acercarse a los muros o puertas principales.
3. El campanario y la solidez constructiva
En la segunda imagen se aprecia el volumen contundente de la torre campanario y los paramentos de sillería bien escuadrada, diseñados no solo para soportar grandes cargas estructurales, sino para resistir asedios y proteger a la comunidad en una época de inestabilidad rural en Cataluña.
La venera o concha de vieira esculpida sobre el dintel de la puerta de entrada de la tiene una profunda carga simbólica y cultural, muy vinculada a la historia de la arquitectura religiosa medieval y moderna:
Símbolo jacobeo y de peregrinación: Tradicionalmente, la concha de vieira es el emblema por excelencia del Camino de Santiago y del apóstol Santiago el Mayor. Su presencia en iglesias y ermitas indicaba a los peregrinos que el templo ofrecía acogida, protección o que formaba parte de las rutas de peregrinación (o de caminos secundarios conectados con la red viaria medieval).
El bautismo y la purificación espiritual: En la iconografía cristiana antigua y medieval, la concha también se asociaba con el bautismo —frecuentemente utilizada para verter el agua bautismal— y simbolizaba la peregrinación del alma a través de la vida terrenal hacia la salvación celestial.
Renacimiento y clasicismo (concha venera): Arquitectónicamente, durante los siglos góticos tardíos y el Renacimiento, el motivo de la concha se popularizó enormemente en jambas, frisos y dinteles como un elemento ornamental de raigambre clásica (asociado a la resurrección y a la victoria sobre la muerte), marcando a menudo las fases de embellecimiento de las portadas.