lunes, 12 de octubre de 2026

Iglesias fortificadas (Parlavá y Forxiá).

        


     



    

Ambas iglesias constituyen claros ejemplos de iglesias fortificadas (esglésies fortificades), una tipología defensiva rural muy extendida en la comarca del Baix Empordà y, en general, en el noreste de Cataluña.

Las aberturas estrechas y alargadas a las que te refieres son aspilleras o saeteras (espitlleres), diseñadas con un abocinamiento interior para permitir el tiro defensivo con ballesta o arquetón protegiendo al tirador.

1. Iglesia de Sant Llorenç de Parlavà (Primera imagen)

  • Sobreelevación y parapeto: Se observa claramente cómo sobre el ábside románico original de sillares bien escuadrados se construyó una superestructura defensiva de mampostería.

  • Disposición de aspilleras: En la parte alta del ábside sobreelevado destacan varias aspilleras verticales dispuestas en batería para controlar el perímetro exterior.

  • Función del recrecido: Este cuerpo superior servía como sala de refugio defensivo y adarbe o paso de ronda para los habitantes del pueblo en momentos de incursión o conflicto.

2. Iglesia de Sant Joan de Foixà (Segunda imagen)

  • Torre defensiva adosada / Matacán: La estructura semicircular adosada al muro actúa como una auténtica torre de flanqueo o refuerzo bastionado.

  • Aspilleras a distintos niveles: Se aprecian varias aspilleras distribuidas en altura para batir diferentes ángulos y distancias de tiro hacia la base del muro y el entorno.

  • Integración en el núcleo fortificado: Foixà contaba con un recinto fortificado asociado a su castillo, por lo que el templo formaba parte activa de la red defensiva del asentamiento.

Contexto Histórico: ¿Por qué se fortificaron?

Durante los siglos XIV al XVI, muchas iglesias románicas y góticas rurales de la zona sufrieron reformas estructurales para dotarse de elementos defensivos (recrecidos sobre las naves o ábsides, torres de flanqueo, comunidors/espitlleres y matacanes) debido a:

  1. Inestabilidad feudal y guerras: Los conflictos entre la Corona, la nobleza local (como los condes de Empúries) y las bandosidades feudales.

  2. Incursiones y piratería: La necesidad de proteger a la población rural desarmada ante incursiones de tropas mercenarias o ataques piratas en zonas cercanas al litoral.

  3. Refugio comunal: Al ser el edificio de piedra más sólido de la villa, el templo actuaba como el último reducto de defensa y salvaguarda de bienes.