Se cumple hoy dos años que el Gobierno de España les quitó la tarjeta sanitaria a los inmigrantes en situación irregular a nivel documental, siendo hoy denunciado por Médicos del Mundo como un tratamiento discriminatorio y con un verdadero componente xenofóbico ya que se cuentan 3 muertes por falta de asistencia, y realmente esto es muy complicado de analizar, sin evitar entrar en elementos calificativos despectivos a los que tomaron esta decisión de muy baja calidad técnica e intelectual.
Es necesario preguntarse que fundamento epidemiológico puede sostener una situación así, o económica, ¿cuanto se han ahorrado? con dejar a gente que no tiene la documentación en orden por falta de trabajo y que esta situación está en relación con la coyuntura económica no solo a nivel europeo, sino también mundial.
Es que no solo no tienen inteligencia, ni instrucciones sino que tampoco tienen sensibilidad, y sí es verdad, darle asistencia sanitaria cuesta dinero, pero es lo que hay, sea esto hay que no gastar sino invertir para evitar daños mayores a nivel sanitario, como así también no caer en el delito de violar la carta magna constitucional que garantiza la asistencia a todos los habitantes de este país.
Es verdad que esto sucede en España, que no en Catalunya, ya que aquí por la autonomía se mantiene asistencia horizontal a todos los habitantes de esta tierra.
Si la clase política, sostenida por la decisión democrática de la población, no fuera tan corrupta en sus acciones, no sería necesarios estos recortes, como los 53000 profesionales menos que hoy se tiene en el personal sanitario.